• facebook
  • twitter
  • myspace
  • google+
  • mail
  • imprimir
Formulario de Búsqueda
Exèrcit de Terra
Ministerio de Defensa
Exèrcit de Terra

Ejército de Tierra

Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra

 

Bienvenida del General D. FRANCISCO JAVIER VARELA SALAS:

Al asumir la Jefatura del Ejército, el día en que tomo posesión como Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, quiero manifestar, en primer lugar, mi agradecimiento por la confianza que se ha depositado en mí y el alto honor que supone ser vuestro jefe.

Un militar siempre acepta de buen grado nuevos retos y responsabilidades, pues nos formamos para ello,  por lo que empiezo esta nueva etapa con entusiasmo y con optimismo. Sé que, con el apoyo de todos vosotros, merecerá la pena y seremos capaces de seguir progresando. Por mi parte, yo pondré en la misión todo mi esfuerzo, dedicación y lealtad.

He recibido del General de Ejército Domínguez Buj, utilizando sus propias palabras, que suscribo, "el mejor Ejército de Tierra que ha tenido España en los últimos tiempos". Mi enhorabuena para él, por cumplir con creces la misión encomendada. Realmente, recibo el mando de un ejército excepcional por la calidad militar y humana de los hombres y mujeres que lo componen y por el nivel de preparación y eficacia que demostráis a diario en el desarrollo de las operaciones en que estamos comprometidos.

La clave del éxito para alcanzar la excelencia reside en la organización de la estructura, en el nivel tecnológico de los sistemas y, sobre todo, en el ejercicio de los valores que caracterizan nuestra profesión. De entre las muchas profesiones con códigos deontológicos exigentes, solo la militar exige la promesa de entregar la vida. Para ser capaces de ello, si llega el caso, debemos seguir cultivando las muchas virtudes inherentes a la milicia, especialmente tres que son la base de las demás: el VALOR, en su doble aspecto moral y físico; la LEALTAD en sus cuatro vectores -hacia el mando, hacia el subordinado, hacia los compañeros y hacia uno mismo- y la DISCIPLINA, virtud fundamental del militar.

Somos una institución que basa su eficacia en estos valores y tenemos la obligación y la responsabilidad de practicarlos y de transmitirlos a las nuevas generaciones a través de la cadena de mando, como hemos venido haciendo hasta ahora, con la única herramienta posible: el ejemplo.

Mi primera prioridad permanente e irrenunciable es, por tanto, preservar y proteger nuestros valores.

Otros aspectos como la necesaria optimización de estructuras y la dotación de recursos tecnológicamente avanzados también son importantes, pero al ser coyunturales se rigen con otros parámetros.

El nuevo entorno operacional al que nos enfrentamos exige al Ejército de Tierra un esfuerzo para mantener nuestras estructuras y procedimientos adaptados a la situación y aportar las capacidades que la estructura operativa de las Fuerzas Armadas necesitan en cada momento para ser una herramienta eficaz de política de seguridad y defensa. Contribución que deberá ser decisiva en el marco de estructuras de planeamiento y conducción conjuntas, que hoy cobran su mayor importancia; y con un elevado nivel de interoperabilidad en ambientes multinacionales. Todo ello nos permitirá ser un actor esencial en un concepto holístico de las operaciones.

Necesitamos dotar a nuestras Unidades de capacidades que hoy son exclusivas del nivel operacional y reducir su huella logística para enfrentarse con eficacia a la amenaza híbrida. Combatiremos en el futuro en entornos urbanos, para y entre la población civil y delante de los medios de comunicación. Para ello habrá que adiestrar a la fuerza en estos escenarios e innovar.

Otro esfuerzo, que también considero vital continuar e impulsar, son las actividades para darnos a conocer ante nuestros conciudadanos, lo que hemos venido denominando Cultura de Defensa.

Soy consciente del reto que asumo, pero no tengo miedo. Conozco las fortalezas de esta religión de hombres y mujeres honrados. En este reto empeñaré todo mi esfuerzo y estoy seguro de que, con el apoyo de todos y cada uno de vosotros, conseguiré cumplir el compromiso para prestar el mejor servicio a nuestro Ejército, a las Fuerzas Armadas y a España.

Os agradezco de antemano vuestra disponibilidad y vuestro servicio; nuestro personal es la espina dorsal de la Institución, el centro de gravedad de la Fuerza, lo que da valor a lo que hacemos.

Vuestro general,

Francisco Javier Varela Salas.