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Ejército de tierra
Ministerio de Defensa
Ejército de tierra

Ejército de Tierra

FUERZAS AEROMÓVILES DEL EJÉRCITO DE TIERRA

Historial de la unidad

El nacimiento de las FAMET se remonta al 10 de julio de 1965, con la creación de la Compañía de Aviación Ligera del Ejército de Tierra (ALET), perteneciente a la División Acorazada 'Brunete' 1, constituyéndose así la primera Unidad de Helicópteros del Ejército de Tierra, como heredera del Servicio de Aerostación y de la Aeronáutica Militar.

Sus primeros integrantes fueron cuatro ofi ciales pilotos formados en EE.UU., entre 1959-60, dos de ellos formados en ala fi ja y los otros dos en ala rotatoria. En 1966 se les unieron los primeros mecánicos especialistas, formados en el Aeródromo de los Remedios y en la Escuela de Aplicación y Tiro de Artillería de Fuencarral. En mayo de 1966 esa Compañía de Aviación Ligera adquirió la entidad de Batallón, pasando a denominarse UHEL-XI para Cuerpo de Ejército, con dependencia directa de la Capitanía General de la 1.ª Región Militar. Dos meses más tarde, el 29 de julio de 1966, recibió en su nueva Base de “Los Remedios”, ubicada en Colmenar Viejo (Madrid), sus dos primeros helicópteros, del modelo UH-1B (ET-201 y ET-206).

El espíritu de modernización e innovación y la voluntad de efi cacia con que nacieron las primeras unidades de helicópteros en España hizo que su empleo en operaciones reales no se distanciara mucho de su fundación en 1966. Sirva como ejemplo la cercanía entre el primer vuelo de los nuevos 12 HU-10 de dotación en el ET, cuya recepción tuvo lugar en agosto de 1971, y su despliegue a fi nales de ese mismo año en la Base 'Santiago' en El Aaiún (Sahara español), realizando misiones de combate real a fi nales del año siguiente.

En el Sahara, las acciones bélicas, bien fueran misiones de transporte, patrulla, enlace, observación, corrección del fuego de artillería o apoyo de fuegos desde helicóptero a la VII Bandera de la Legión en Smara y Sdcheiria se simultanearon con los vuelos de apoyo a la comunidad local a través de numerosas evacuaciones aéreas. El 19 de diciembre de 1975, los últimos aparatos de la UHEL II abandonaron El Aaiún. La UHEL II permaneció más de cuatro años en tierras del Sahara, coincidiendo con los últimos años de presencia española en esos territorios, fue esa primera misión la que imprimió el carácter expedicionario a las FAMET que aún hoy se mantiene.

En ella se forjó en todos sus integrantes un espíritu de servicio, valor, compañerismo, lealtad, entrega y  disposición permanente que le hicieron destacar como una de las Unidades más determinantes y resolutivas en los últimos años de presencia española en el Sahara. Su espíritu se extendió al resto de las Unidades de las FAMET, como ha quedado y quedará demostrado en todas sus misiones dentro o fuera de nuestro territorio nacional.Tras la intervención inicial en el Sahara, transcurrieron varios años caracterizados por un crecimiento muy rápido hasta disponer de un máximo de 179 helicópteros.

Fue el momento de volcarse en las tareas de organización para consolidar internamente una progresión tan veloz; mientras tanto, en el terreno de las operaciones, las FAMET adquirieron progresivamente aquellas capacidades que le permitirían pronto constituir agrupamientos tácticos de helicópteros capaces de combatir en cualquier escenario, de día y de noche.

En la década de los 70 se constituyeron nuevas unidades de helicópteros:
  • El Servicio de Helicópteros (Colmenar Viejo, Madrid), creado el 20 de marzo de 1973.
  • La UHEL-II (El Aaiún), creada el 24 de marzo de 1971 en apoyo a las operaciones en el Sahara español.
  • La UHEL-V (Colmenar Viejo, Madrid), creada el 1 de abril de 1973.
  • El Centro de Instrucción y Adiestramiento de las FAMET (Colmenar Viejo, Madrid), creado el 9 de mayo de 1973.
  • La UHEL-III (Agoncillo, La Rioja), creada el 28 de mayo de 1974.
  • La UHEL-IV (El Copero, Sevilla), creada el 30 de junio de 1975.
  • Por último, en diciembre de 1973, y como consecuencia del abandono del Sahara español, la UHEL-II se replegó a la Península, compartiendo inicialmente instalaciones con la UHEL-IV, para ubicarse definitivamente en la Base “Santiago”, en Bétera (Valencia), en agosto de 1979.

La mayor transformación orgánica tuvo lugar el 20 de marzo de 1973, cuando la UHEL-XI cambió su denominación por la de Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) siendo su primer jefe el Teniente Coronel D. Ángel Maté Sánchez, y adoptando la siguiente estructura: Jefatura de las FAMET, UHEL-I (heredera de la UHEL-XI), UHEL-V, Centro de Instrucción y Aplicación (CIAFAM), Unidad de Mantenimiento y Apoyo (UMA), Servicios Centrales de la Base, y Servicios Económicos y Administrativos.

En los años 80 se asistió a la aparición de una nueva Unidad en el seno de las FAMET, el Batallón de Helicópteros de Canarias (hoy BHELMA-VI), creado el 26 de abril de 1986. Posteriormente, el 31 de diciembre de 2007, se disolvió el BHELMA-II, una de las Unidades pioneras de las FAMET, la primera en participar en operaciones reales.

Su testigo lo ha recogido una nueva unidad de helicópteros, la más joven, que surge de la anterior con ilusión renovada: el Batallón de Helicópteros de Emergencias (BHELEME II), creado el 1 de enero de 2008 en apoyo a la Unidad Militar de Emergencias para intervención en cualquier tipo de catástrofe nacional, y muy especialmente en las campañas estivales de lucha contra incendios.

El BHELEME II mantiene las mismas instalaciones de Bétera y utiliza también la base de Colmenar Viejo para sus Helicópteros ligeros. A lo largo de todos estos años, diversas reestructuraciones fueron modelando la fi sonomía de las FAMET, que han desembocado en la actual estructura orgánica y funcional y en el despliegue territorial de sus unidades.

Todas las unidades que no están dentro de la estructura orgánica de las FAMET mantienen, sin embargo, una estrecha vinculación, tanto de carácter funcional, como en los aspectos prácticos, facilitada por el trabajo en común del personal que las integra. El exigente comienzo con el que nacieron las FAMET ha podido infl uir probablemente en lo que desde entonces constituye una concepción muy arraigada en las Unidades de Helicópteros, ya casi tradicional: la preparación, las misiones cotidianas, los ejercicios, la incorporación de nuevos materiales y la adopción de nuevas técnicas, junto con las difi cultades que todo ello conlleva, acaban teniendo sentido cuando en el momento en el que se demanda su empleo se da una respuesta  inmediata y eficaz.

Como resumen de su historia,las FAMET constituyen la primera flota de helicópteros de España, en sus fi las se han formado casi 900 pilotos, cerca de 2.000 especialistas, 200 controladores y sus helicópteros han volado más de 600.000 horas de vuelo.

El tributo por los logros alcanzados, fruto del esfuerzo continuo de sus hombres y mujeres durante casi medio siglo, son 55 fallecidos en acto de servicio. El recuerdo de su entrega y sacrifi cio nos ayudará a enfrentarnos con entereza a los nuevos retos futuros y nos exigirá siempre continuar con ilusión su labor y preservar los ideales por los que ellos murieron.

Las operaciones de las FAMET

A lo largo de su historia, las FAMET han participado en multitud de operaciones, tanto en territorio nacional como fuera de nuestras fronteras.

Entre ellas, éstas son las más destacadas: En primer lugar debemos detenernos en aquellas operaciones de apoyo con helicópteros en situaciones de catástrofe natural. Hubo intervenciones decisivas en las graves inundaciones de Levante en octubre de 1982, Lérida en Noviembre de 1982, País Vasco en 1983, y nuevamente en Levante y Murcia en Noviembre de 1987. No fueron precisamente operaciones fáciles por las adversas condiciones climatológicas en las que se desarrollaron.

En la primera de ellas se tuvo que constituir un Centro de Coordinación de Rescate en la Base de Bétera desde donde se dirigieron las operaciones de helicópteros de las FAMET, de la Armada y del Ejército del Aire que tan sólo en 3 días, entre el 20 y el 23 de octubre de 1982, totalizaron un total de 165 salidas y 434 horas de vuelo.

Se evacuaron a 1.940 personas y sirvieron para suministrar casi 200 toneladas de recursos imprescindibles para aliviar a la población afectada.

El comienzo de la década de los noventa coincidió con el lanzamiento de las operaciones de las FAMET en el exterior, respondiendo a los compromisos internacionales adquiridos por España.

Éstas son, cronológicamente, las diez misiones internacionales de nuestras Fuerzas Armadas con presencia de las FAMET:
  • Op. Alfa - Kilo (Kurdistán). 1991
  • Op. Charlie - Sierra (Bosnia-Herzegovina). 1997 - 2005
  • Op. Alfa - Romeo (Albania). 1999
  • Op. Sierra - Kilo (Kosovo). 2000
  • Op. India - Mike (Mozambique). 2000
  • Op. Lima - Delta (Kirguizistán). 2002 – 2003
  • Op. India - Foxtrot (Irak). 2003 – 2004
  • Op. Romeo - Alfa (Afganistán). 2004 – en curso
  • Op. Eufor - Althea (Bosnia-Herzegovina). 2007- 2008
  • Op. Libre - Hidalgo (Líbano). 2007- en curso

En el mes de abril de 1991, recién finalizada la operación 'Tormenta del Desierto', España decidió enviar a Irak un contingente del Ejército de Tierra con la misión de proporcionar apoyo humanitario a los refugiados iraquíes de origen kurdo.

Operaciones de las Famet en el exterior:

El objetivo era colaborar en la construcción de campos de refugiados, aportar un hospital de campaña y ofrecer seguridad a las instalaciones españolas desplegadas en la región del Kurdistán. Una unidad de helicópteros formada por 5 HU-10 y 2 HT- 17 “Chinook” desplegó en Zakho (Irak), encuadrada en la Agrupación Táctica Alcalá con la misión de proporcionar aeromovilidad a las unidades de maniobra, transporte táctico y logístico y EVASAN.

Esta operación (A-K), en la que los helicópteros de FAMET volaron más de 550 horas, marcó el comienzo de la presencia simultánea de una o varias unidades de las FAMET en el marco de operaciones multinacionales fuera de nuestras fronteras, en una secuencia prácticamente ininterrumpida hasta nuestros días. Una buena prueba de lo prolongadas que resultan algunas de estas intervenciones la encontramos en el Teatro de Operaciones de Bosnia- Herzegovina. Como consecuencia de la desintegración de la antigua Yugoslavia, y para intentar frenar el desastre humanitario que produjo la guerra, en 1992 NNUU desplegó un contingente multinacional (UNPROFOR) para facilitar la llegada de ayuda humanitaria, proporcionar seguridad a los desplazados y velar por los acuerdos de desmilitarización impuestos por la comunidad internacional.

España participó en esta Fuerza con tropas encuadradas en distintas agrupaciones tácticas, siendo la participación máxima de alrededor de mil hombres. La misión de NNUU fue sustituida en 1996 por las misiones, primero IFOR y después SFOR, ambas de la OTAN, con el objetivo de crear y mantener un entorno estable y seguro en el país y a la que se autorizó a recurrir al uso de la fuerza siempre que resultase necesario.

Es precisamente en esta última misión cuando tuvo lugar la participación de FAMET, que se extendió desde 1997 hasta 2005 y en la que se sucedieron un total de 22 destacamentos de helicópteros –SPAHEL– en los que participó personal de todas las unidades de las FAMET. Las misiones de SPAHEL consistieron en proporcionar aeromovilidad a las unidades de maniobra de SFOR, transporte táctico y logístico y EVASAN.

En la misma rotaron los modelos de helicópteros HU-10 y HU-21 'Súper Puma' que volaron un total de 4.674 horas. En diciembre de 2004, la Unión Europea se hizo cargo de las operaciones en Bosnia-Herzegovina y la operación pasó a denominarse EUFOR – ALTHEA.

Al asumir España el mando de las Misión, las unidades de las FAMET retornaron a Mostar proporcionando los destacamentos ALTUHEL I, II y III con HR-15 'Bölkow' y la misión de evacuación ALTUHEL MEDEVAC con HU-10. Finalmente, el balance de este despliegue fue de más de 940 horas de vuelo en una multitud de misiones que incluyeron helitransportes tácticos y logísticos, reconocimientos, evacuaciones sanitarias y misiones de enlace. La difícil orografía de esta parte de los Balcanes unida a su deteriorada red de comunicaciones terrestres hicieron de las unidades de helicópteros un elemento imprescindible para SFOR en ese escenario.

Además, la integración con unidades francesas, alemanas e italianas supuso para los sucesivos destacamentos allí desplegados un desafío real en cuanto a interoperabilidad de medios y procedimientos y una escuela insustituible donde comprobar, en las misiones más exigentes, que nuestras tripulaciones pudieron llegar allí donde otros, en ocasiones, no fueron capaces.

El confl icto interétnico entre las poblaciones serbia y albanesa en Kosovo, la actuación del Gobierno yugoslavo en la provincia de Kosovo y la posterior respuesta de la OTAN, produjo en los Balcanes un éxodo masivo de la población albanokosovar a los países vecinos, en especial a Albania, y una petición de ayuda humanitaria urgente a la comunidad internacional, para ayudar a los refugiados.

Entre abril y julio de 1999, España acudió a esta llamada (operación A-R) proyectando una unidad especial a Albania formada por una unidad médica, una de ingenieros, una de helicópteros y una de protección para la instalación de un campamento de refugiados en Ramallah (Albania), con capacidad para acoger y gestionar a unos 5.000 refugiados. La unidad de helicópteros de FAMET estuvo compuesta por 2 HT-17 “Chinook” y desplegó en la Base de Farka, cerca de la capital, Tirana.

Del conjunto de misiones realizadas cabe destacar la repatriación de refugiados desde Albania a Kosovo. En ese mismo escenario de los Balcanes, las FAMET han mantenido también varios destacamentos en apoyo a la misión de la OTAN en Kosovo (KFOR) a lo largo del año 2000. Fueron, sucesivamente, KSPUHEL I con HU 10 y KSPAHEL I con HU-21 “Súper Puma” que sumaron más de 800 horas de vuelo y apoyaron con efi cacia, desde Kosovo y Macedonia respectivamente, a la BMN-C y a COMKFOR en misiones de transporte táctico y logístico, adiestramiento, EVASAN y Command flight.

Tras las graves inundaciones que asolaron Mozambique a principios del año 2000, y dentro de la operación de ayuda I-M, liderada por NNUU, España decidió el envío urgente de un contingente de ayuda a la zona para cooperar con la evacuación de las zonas devastadas e impulsar la atención sanitaria. En este despliegue también participaron medios de las FAMET.

En concreto se integró en el destacamento de helicópteros conjunto a 1 HU-21L 'Cougar'. Los cometidos fundamentales de esa UHEL fueron el apoyo inicial al despliegue de la Unidad Sanitaria española y la distribución de ayuda alimenticia de primera urgencia. Cabe destacar que, por primera vez, la proyección de helicópteros se realizo por medios de transporte aéreo estratégico AN 124-100 'Antonov'.

Abandonando por un momento el contexto multinacional, en julio de 2002 tuvo lugar una de las operaciones más breves y a la vez más intensas para las FAMET: la recuperación del statu quo anterior a la ocupación por Marruecos de la isla de Perejil. A fi nales de 2002, la catástrofe ocasionada por el vertido del buque Prestige hizo también imprescindible el empleo de helicópteros para tareas de recuperación del medio ambiente en aquellos lugares del litoral gallego en que era imposible operar desde tierra. Tras diez meses de actividad, la operación concluyó con 648 horas de vuelo y miles de toneladas deresiduos evacuados.

En el mismo escenario nacional,la activación de la operación R-M tras los atentados de Madrid del11-M contó con la participación dehelicópteros de los tres Ejércitos y de la Guardia Civil para reforzar la vigilancia del Territorio Nacional,fundamentalmente sobre vías de ferrocarril, principalmente la línea del AVE entre Lérida y Sevilla. Sobre las FAMET recayó el esfuerzo principal del componente aéreo de esta operación conjunta y la totalidad de los vuelos nocturnos que exigieron el uso de gafas de visión nocturna (GVN).

Desde su activación el día 2 de abril de 2004 hasta el final de la misma en diciembre del mismo año se realizaron un total de 475 misiones en las que se emplearon 1.644 horas de vuelo, fundamentalmente con los modelos HU-10 y HR-15 'Bölkow'. De vuelta a las operaciones en el exterior y como consecuencia de la operación militar que emprendió EEUU en Afganistán tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York, España desplegó una de las misiones menos conocidas pero llevadas a cabo a más distancia de TN.

La operación L-D tuvo lugar entre abril de 2002 y el mismo mes del año siguiente en Kirguizistán y contó con la participación de helicópteros de las FAMET. La unidad de helicópteros –KIRSPAHEL– estuvo desplegada a lo largo de tres rotaciones en el aeropuerto de Manas, próximo a la capital del país, Bishkek. Proporcionó capacidad CSAR y de helitransporte a las unidades aéreas participantes en la operación 'Libertad Duradera' mediante 2 HU-21 'Súper Puma'.

En su haber fi guran 450 horas de vuelo en 300 misiones diferentes llevadas a feliz término en un entorno de gran difi cultad orográfi ca y meteorológica. Tras la intervención militar multinacional contra el régimen de Sadam Hussein, que tuvo lugar en 2002, y con el fi n de respaldar las acciones iniciadas por la Coalición Internacional para lograr el desarme efectivo de Irak, España desplegó una unidad conjunta para contribuir con operaciones de apoyo humanitario en ese país, y posteriormente, en 2003, un contingente de 1.300 efectivos que se integró en la Fuerza Internacional para la Seguridad y la Estabilidad de Irak y desplegó en la zona central del país.

Doce años después de la operación A-K, el escenario iraquí, ya familiar para las FAMET, volvió a requerir la presencia de helicópteros. Tres unidades (ISPHUEL I, II y III) fueron proyectadas por medios navales hasta Kuwait y desplegadas en la ciudad de Diwaniya, junto con el grueso de la Brigada Multinacional 'Plus Ultra'. En esta ocasión, los destacamentos estuvieron compuestos por 4 helicópteros, 2 HU-21 'Súper Puma' y 2 HU-21L 'Cougar' que volaron más de 1.100 horas en misiones de EVASAN, reconocimiento aéreo, transporte táctico y logístico y transporte VIP, entre otras. Su orgánica respondió a un despliegue en una zona de responsabilidad muy amplia, que se extendía desde la frontera de Arabia Saudí por las provincias de Al Nayaf y Al Diwaniya.

El ambiente desértico y la amenaza de armas contra medios aéreos (misiles de guía pasiva infrarroja, RPG y armas ligeras) caracterizaron la misión, que culminó con el éxito de regresar a TN sin novedad. La solidez de nuestros procedimientos operativos y de mantenimiento,la capacidad de vuelo GVN, el conocimiento de las comunicaciones en inglés aeronáutico y, en defi nitiva, el savoir faire de las tripulaciones y del personal con cometidos de apoyo fueron los pilares donde se apoyó el cumplimiento de todas las misiones encomendadas, muchas de ellas desafi ando riesgos innegables.

Casi sin solución de continuidad, tras el regreso de ISPHUEL III a TN ya se estaba planeando el envío de una nueva UHEL, esta vez a territorio afgano. Tras asumir la OTAN la dirección de ISAF, la misión que se extendió fuera de la capital, Kabul, hasta completar su despliegue en todo el país a fi nales de 2006.

Su misión es la de asistir al Gobierno de Afganistán en el establecimiento y mantenimiento de un entorno seguro, extender su autoridad a todo el territorio y facilitar la reconstrucción del país. La participación de FAMET en la misión comenzó cuando ISAF todavía se circunscribía al entorno de la capital, desplegándose la ASPUHEL I en septiembre de 2004 para apoyar al batallón QRF, garante de las elecciones presidenciales en la ciudad septentrional de Mazar-e Sharif.

Con ello se abrió una nueva etapa en la que nuestro destacamento de 4 HU-21L siguió desempeñando las misiones que se le encomendaron por COMISAF desde el aeropuerto internacional de Kabul.Un poco más tarde, a mediados de 2005, tras asumir España el liderazgo del Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT) de ISAF de la provincia de Badghis, desde su base principal en Qala e Now, el despliegue de las FAMET se orientó hacia el Noreste de Afganistán, desplazándose la Base de operación al aeropuerto de Herat. Esta etapa se extiende hasta la actualidad. En apoyo a la misión, FAMET ha proporcionado 19 rotaciones continuadas de contingentes –ASPUHEL– en los que se han alternado los helicópteros Cougar y Chinook en misiones de transporte táctico y logístico,reconocimiento aéreo y EVASAN,contabilizándose hasta el día de hoy más de 7.000 horas de vuelo.

Simultáneamente con la participación de FAMET en la misión ISAF en Afganistán, la participación española en UNIFIL, también ha contado desde julio de 2007 con un destacamento helicópteros de las FAMET denominado LISPUHEL y que forma parte de la Brigada Multinacional Este de UNIFIL, bajo mando español y con CG en Marjayoun. El destacamento LISPUHEL está compuesto por 2 helicópteros del modelo HU-21 o HU-10 con misiones de reconocimiento aéreo, evacuación sanitaria, transporte de personal y transporte VIP.

En sus 9 rotaciones ha contabilizado más de 2.000 horas de vuelo. Como resumen, cabe señalar que las más importantes de entre las operaciones desarrolladas por nuestras Fuerzas Armadas, tanto en territorio nacional como en el exterior, siempre han contado con la presencia de unidades de helicópteros del Ejército de Tierra.

En total, nuestros helicópteros en operaciones han sumado 20.000 horas de vuelo, contribuyendo de manera destacada al cumplimiento de la misión, reforzando las capacidades militares de España dentro y fuera de nuestras fronteras.

Este esfuerzo continuado también se ha cobrado su tributo en las vidas de ocho miembros de las FAMET fallecidos en acto de servicio en las operaciones de Albania, Afganistán y Bosnia.Finalmente, con independencia de las operaciones más signifi cativas, el diario de operaciones de las FAMET reseña, a lo largo de casi medio siglo, un enorme volumen de episodios menores y anónimos acontecidos en el día a día en sesiones de instrucción, ejercicios y maniobras. Es al menos de justicia recordar que estas misiones cotidianas reflejan también el espíritu de estas Fuerzas en las que todas las operaciones y vuelos son reales.