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Regimiento de Artillería Antiaérea Nº 73

Escudo del RAAA 73

Novas

martes 5 de diciembre de 2023

Número: 013

El Regimiento de Artillería Antiaérea 73 celebra la Patrona de los artilleros “Santa Bárbara”

Revista de la Fuerza

Revista de la Fuerza

Acto de Homenaje a los que dieron su vida por España

Acto de Homenaje a los que dieron su vida por España

Desfile de la Fuerza

Desfile de la Fuerza

El pasado día 4 tuvo lugar en el Acuartelamiento Tentegorra, sede del Regimiento de Artillería Antiaérea nº 73, la celebración de la Patrona de Artillería, Santa Bárbara, con un acto militar presidido por el teniente general Guillermo Manuel Fernández Sáez, Jefe del Mando de Personal del Ejército de Tierra y al que asistieron diversas autoridades civiles y militares.

El acto se inició con los correspondientes Honores de Ordenanza y tras pasar revista a la Fuerza, se pronunciaron las palabras de invocación a Santa Bárbara. A continuación, se procedía a la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad de Cartagena, de mano de la alcaldesa, al Regimiento de Artillería Antiaérea nº 73, imposición de condecoraciones, el coronel dirigió unas palabras y se rindió homenaje a los que dieron su vida por España, finalizando el acto con el desfile de la Fuerza.

Durante quinientos años los componentes del Arma de Artillería han venerado a la mártir Santa Bárbara con gran piedad y cariño. Han celebrado cada año su patronazgo, la han tenido presente en las diferentes vicisitudes de la vida y la han implorado en sus necesidades.

Santa Bárbara, nació en Nicomedia, cerca del mar de Mármara, a principios del siglo III. Su padre era un tirano llamado Díscolo que, al enterarse de que se había convertido al cristianismo, la encerró en un castillo. Poco después le obligó a casarse, pero ella se opuso diciendo que elegía a Cristo como su esposo. Dióscoro quiso matarla, pero ella huyó y él la persiguió y la torturó. Su martirio fue el mismo que el de San Vicente: fue atada a un potro, flagelada, desgarrada con rastrillos de hierro, colocada en un lecho de trozos de cerámica cortantes y quemada con hierros candentes. Finalmente, el mismo rey Dióscoro la envió al tribunal, donde el juez dictó la pena capital por decapitación. Y fue el propio padre quien la decapitó en la cima de una montaña, pero la leyenda cuenta que cuando lo hizo un rayo lo alcanzó y lo mató.

Probablemente por este hecho, por los rayos y truenos que hubo en el momento de su muerte, Santa Bárbara se convirtió en la patrona de todos los artilleros europeos y, por extensión, en todas las profesiones que tienen que ver con explosivos y fuego: mineros, bomberos... y especialmente de los militares que pertenecen al Arma de Artillería en la mayoría de los ejércitos. Es, en definitiva, una de las patronas más populares de todo el mundo.