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Ejército de tierra
Ministerio de Defensa
Ejército de tierra

Ejército de Tierra

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REALES ORDENANZAS DE LAS FUERZAS ARMADAS

TRATADO PRIMERO
Órdenes Generales

 

 

TÍTULO PRIMERO

De la Institución Militar

 

Artículo uno  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Estas Reales Ordenanzas constituyen la regla moral de la Institución Militar y el marco que define las obligaciones y derechos de sus miembros. Tienen por objeto preferente exigir y fomentar el exacto cumplimiento del deber inspirado en el amor a la Patria y en el honor, disciplina y valor.

Artículo dos  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Bajo el mando supremo del Rey, las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, están exclusivamente consagradas al servicio de la Patria, quehacer común de los españoles de ayer, hoy y mañana, que se afirma en la voluntad manifiesta de todos.

Artículo tres  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

La razón de ser de los Ejércitos es la defensa militar de España y su misión garantizar la soberanía e independencia de la Patria, defender la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Artículo cuatro  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

La defensa nacional es deber de todos los españoles. Las Fuerzas Armadas, identificadas con los ideales del pueblo español, del que forman parte, al que sirven y del que reciben estímulo y apoyo, son elemento esencial de aquélla, en su alerta permanente por la seguridad de la Patria.

Artículo cinco  (Derogado por Ley 39/2007)

Los Ejércitos estarán constantemente dispuestos para afrontar situaciones de guerra, persuadidos de que son un medio eficaz para evitarla. Su fortaleza material y espiritual es garantía de seguridad y paz.

Artículo seis  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

En caso de guerra, alentados por la legitimidad de su causa y el apoyo de la comunidad nacional, los Ejércitos lucharán con inquebrantable voluntad de vencer.

Artículo siete  (Derogado por Ley 39/2007)

Las Fuerzas Armadas ajustarán su conducta, en paz y en guerra, al respeto de la persona, al bien común y al derecho de gentes. La consideración y aún la honra del enemigo vencido son compatibles con la dureza de la guerra y están dentro de la mejor tradición española

Artículo ocho  (Derogado por Ley 39/2007)

Mediante la constante preparación de los mandos y el continuo adiestramiento de las unidades, las Fuerzas Armadas alcanzarán el más eficaz empleo de los medios de que estén dotadas para cumplir sus trascendentales misiones.

Artículo nueve  (Derogado por Ley 39/2007)

Cuando unidades militares españolas actúen en misiones de colaboración para mantener la paz y seguridad internacionales, se sentirán nobles instrumentos de la Patria al servicio de tan elevados fines.

Artículo diez  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Las Fuerzas Armadas forman una institución disciplinada, jerarquizada y unida, características indispensables para conseguir la máxima eficacia en su acción

Artículo once  (Derogado por Ley 39/2007)

La disciplina, factor de cohesión que obliga a todos por igual, será practicada y exigida como norma de actuación. Tiene su expresión colectiva en el acatamiento a la Constitución, a la que la Institución Militar está subordinada.

Artículo doce  (Derogado por Ley 39/2007)

El orden jerárquico castrense define en todo momento la situación relativa entre militares, en cuanto concierne a mando, obediencia y responsabilidad.

Articulo trece  (Derogado por Ley 39/2007)

La unidad de las Fuerzas Armadas es el fruto de la armonía que ha de existir entre los miembros de los Ejércitos. El espíritu militar, la lealtad y el compañerismo son pilares donde se asienta la voluntad de asumir solidariamente la responsabilidad de la defensa.

Artículo catorce  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

La justicia debe imperar en los Ejércitos de tal modo que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.

Artículo quince  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Las Fuerzas Armadas darán primacía a los valores morales que, enraizados en nuestra secular tradición, responden a una profunda exigencia de la que sus miembros harán norma de vida.

Artículo dieciséis  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Los Ejércitos de España son herederos y depositarios de una gloriosa tradición militar. El homenaje a los héroes que la forjaron es una deber de gratitud y un motivo de estímulo para la continuación de su obra.

Artículo diecisiete  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

El espíritu que anima a la Institución Militar se refuerza con los símbolos transmitidos por la Historia. Los símbolos fortalecen la voluntad, exaltan los sentimientos e impulsan al sacrificio.

Artículo dieciocho  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

La Bandera de España y el Himno Nacional merecen el máximo respeto y veneración. La Institución Militar es la encargada de la custodia, honores y defensa de la Bandera, como símbolo de la Patria y de su unidad.

Artículo diecinueve  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

La Bandera de España será la única que ondee en el asta de los acuartelamientos, buques y bases militares.

Artículo veinte  (Derogado por Ley 39/2007)

El juramento ante la Bandera de España es un deber esencial del militar, con él se contrae el compromiso de defender a la Patria aún a costa de la propia vida; su formula será fijada por Ley.

Artículo veintiuno  (Derogado por Ley 39/2007)

Las Fuerzas Armadas representando a la Nación y en nombre de los poderes del Estado, serán las encargadas de rendir los honores de ordenanza en los actos o ceremonias oficiales.

Artículo veintidós  (Derogado por Ley 39/2007)

La ejemplaridad debe presidir la actuación de la Institución Militar, que constituirá, entre las del Estado, modelo de cooperación ciudadana, especialmente en caso de catástrofe y cuando lo requieran circunstancias extraordinarias.

Artículo veintitrés  (Derogado por Ley 39/2007)

Los españoles tienen el derecho y el deber de defender España y prestarán el servicio militar en las condiciones que señalan las leyes. El servir a la Patria con las armas es un alto honor y constituye un mérito por los sacrificios que implica.

Artículo veinticuatro  (Derogado por Ley 39/2007)

Depositarios del modo de ser de los Ejércitos, sus cuadros permanentes instruirán con perseverancia al ciudadano en filas, prestando especial atención a su formación militar y a inculcarles los valores patrióticos y castrenses, de forma que su espíritu cívico y militar resulten fortalecidos

Artículo veinticinco  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Para vivir la profesión militar se requiere una acendrada vocación, que se desarrollará con los hábitos de disciplina y abnegación hasta alcanzar el alto grado de entrega a la carrera de las armas que la propia vocación demanda.

TITULO II

DEL MILITAR

Artículo veintiséis  (Derogado por Ley 39/2007)

Todo militar deberá conocer y cumplir exactamente las obligaciones contenidas en la Constitución. De igual forma deberá conocer y cumplir exactamente las obligaciones contenidas en las Ordenanzas, tanto las particulares del empleo o de la función que ejerza como las de carácter general comunes a todas las Fuerzas Armadas.

Artículo veintisiete  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Tendría presente que el valor, prontitud en la obediencia y grande exactitud en el servicio son objetos a los que nunca ha de faltar, aunque exijan sacrificios y aún la misma vida en defensa de la Patria

Artículo veintiocho  (Derogado por Ley 39/2007)

La disciplina obliga a mandar con responsabilidad y a obedecer lo mandado. La adhesión racional del militar a sus reglas, fruto de la subordinación a valores superiores, garantiza la rectitud de conducta individual y colectiva y asegura el cumplimiento riguroso del deber.

Artículo veintinueve  (Derogado por Ley 39/2007)

El sentimiento del honor, inspirado en una recta conciencia, llevará al militar al más exacto cumplimiento del deber.

Artículo treinta  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Todo servicio en paz o en guerra se hará con igual puntualidad y desvelo que frente al enemigo

Artículo treinta y uno  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Ha de ser abnegado y austero para afrontar la dureza de la vida militar, tener mucho amor al servicio, honrada ambición y constante deseo de ser empleado en las ocasiones de mayor riesgo y fatiga.

Artículo treinta y dos  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Cualquiera que sea su grado acatará las órdenes de sus jefes. Si considera su deber presentar alguna objeción la formulará ante su inmediato superior, siempre que no perjudique la misión encomendada, en cuyo caso la reservará hasta haberla cumplido

Artículo treinta y tres  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

En el cumplimiento de las órdenes ha de esforzarse en ser fiel a los propósitos del mando, con amor a la responsabilidad y espíritu de iniciativa. Ante lo imprevisto tomará una decisión coherente con aquellos propósitos y con la unidad de doctrina, debiendo en los casos dudosos elegir lo más digno de su espíritu y honor.

Artículo treinta y cuatro  (Derogado por Ley 39/2007)

Cuando las órdenes entrañen la ejecución de actos que manifiestamente sean contrarios a las leyes y usos de la guerra o constituyan delito, en particular contra la Constitución, ningún militar estará obligado a obedecerlas; en todo caso asumirá la grave responsabilidad de su acción u omisión.

Artículo treinta y cinco  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Todo militar será respetuoso y leal con sus jefes; profesará un noble compañerismo, sólo supeditado al bien del servicio, y mantendrá con sus subordinados un contacto personal que le permita conocer y atender sus inquietudes y necesidades, tratándoles con corrección, sin permitirse familiaridades en el servicio o fuera de él, que puedan afectar a su autoridad o prestigio. No prodigará las reprensiones, sino que las usará con un fundado motivo y siempre con justicia.

Artículo treinta y seis  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Subordinará la honrada ambición a la íntima satisfacción del deber cumplido, pues ésta es la mayor recompensa a que puede aspirar un militar.

Artículo treinta y siete  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Por ningún motivo dará mal ejemplo con sus murmuraciones; no las tolerará ni hablará mal de sus superiores, ni de sus subordinados; si tuviera alguna queja, la comunicará de buen modo y por conducto regular a quien la pueda remediar.

Artículo treinta y ocho  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Respetará a todo superior con independencia del Ejército, Arma, Cuerpo o Instituto a que pertenezca. Ningún jefe tolerará ni disimulará la falta de subordinación.

Artículo treinta y nueve  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Todo militar, cualquiera que sea su graduación, atenderá las indicaciones o instrucciones de otro que, aun siendo de empleo inferior al suyo, se encuentre de servicio y actúe en virtud de órdenes o consignas que esté encargado de hacer cumplir.

Artículo cuarenta  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Pondrá gran cuidado en observar y exigir los signos externos de subordinación y policía, muestras de su formación militar y de respeto a los demás. Se esforzará en destacar por la corrección y energía en el saludo y por vestir el uniforme con orgullo y propiedad.

Artículo cuarenta y uno  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Tendrá presente que el saludo militar constituye la expresión sincera del respeto mutuo, disciplina y unión espiritual entre todos los miembros de las Fuerzas Armadas.

Artículo cuarenta y dos  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Velará por el buen nombre de la colectividad militar y por el suyo propio en cuento miembro de ella, manifestando con su forma de proceder los principios que animan su conducta y el propósito de no dar motivo alguno de escándalo.

Artículo cuarenta y tres  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Será cortés y deferente en su trato y relaciones con la población civil, en particular con aquella a la que más directamente puedan afectar sus actividades, evitando toda molestia innecesaria.

Artículo cuarenta y cuatro  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Se esforzará en alcanzar una sólida formación moral e intelectual, un perfecto conocimiento de su profesión y una adecuada preparación física que le permitan cumplir sus misiones con la debida competencia y actuar con eficacia en el combate.

Artículo cuarenta y cinco  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Guardará discreción sobre todos los asuntos relativos al servicio. Observará con el mayor celo las disposiciones y medidas vigentes sobre secretos oficiales. En ningún caso podrá alegar el empleo que ostente como única razón para tener acceso a lugares o documentos reservados.

Artículo cuarenta y seis  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Al informar sobre asuntos del servicio lo hará de forma objetiva, clara y concisa, sin ocultar ni desvirtuar nada de cuanto supiere.

Artículo cuarenta y siete  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Si observare alguna novedad o tuviere noticia de cualquier irregularidad que pueda perjudicar a los intereses o eficacia de las Fuerzas Armadas, intentará remediarlo y lo pondrá en conocimiento de sus superiores mediante parte verbal o escrito, según la urgencia e importancia del caso.

Artículo cuarenta y ocho  (Modificado por Ley 39/2007).-Adquiere rango de real decreto

Todo militar se sentirá orgulloso de la unidad en que sirve. Se esforzará en que ésta alcance los más altos niveles de preparación y por ello merezca ser designada para las más importantes y arriesgadas misiones.