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Cercados de verde

miércoles 15 de noviembre de 2017

Número: 54

La Brigada (BRI) “Galicia” VII, está muy acostumbrada a instruirse en entornos boscosos, no sólo por su ubicación geográfica, sino también porque su participación en la Fuerza de Muy Alta Disponibilidad de la OTAN la ha llevado a escenarios como Polonia.

Por este motivo es por el que Fuerza Terrestre (FUTER) la designó como unidad de referencia en combate en bosque, y se ha encargado de la organización de las segundas jornadas de actualización en esta materia. Estas se desarrollaron del 22 al 29 de septiembre en el campo de maniobras y tiro de Parga (Lugo), y en ellas han participado unidades de todo el ámbito de FUTER. La BRI VII ya tenía experiencia en este tipo de jornadas, puesto que en septiembre de 2016 lideró unas similares pero, en aquella ocasión, sólo con presencia de unidades de Fuerzas Ligeras.

Combate en entorno boscoso

Combate en entorno boscoso. Foto: Angel Tejedor (DECET)

Para preparar este nuevo curso, más ambicioso, y que ha contado con la presencia de observadores de Italia y Reino Unido, la 1º Compañía del Batallón “Zamora” I/29 realizó dos ejercicios previos —tipo alfa y alfas reunidas— en ese mismo campo de maniobras. También tuvieron una visita a la Infantry Battle School en Brecon, Gales, durante la cual asistieron a la fase FIWAF (Combate en bosque y superficies forestales, en sus siglas en inglés), del curso de suboficiales del Ejército Británico. De esta forma pudieron actualizar las lecciones aprendidas y trasladárselas a los alumnos, un total de 32, procedentes de todas las Brigadas y del Mando de Operaciones Especiales. Todos ellos eran cuadros de mando, ya que las jornadas estaban concebidas como “instrucción para el instructor”, para que sean luego esos cuadros de mando los que enseñen al personal en sus respectivas unidades.

Ejercicio de Tiro en bosque

Ejercicio de Tiro en bosque. Foto Ángel Tejedor (DECET)

 

Aspectos de las jornadas

Navegación y ocultación en bosque

Navegación y ocultación en bosque. Foto A. Tejedor (DECET)

NAVEGAR Y OCULTARSE EN EL BOSQUE. El teniente Ellacuria, encargado de la faceta de navegación, es muy consciente de la dificultad que entraña orientarse dentro de una vegetación frondosa, donde es difícil encontrar referencias, y del desgaste «físico y psicológico» extra que conlleva. Pero lo que quería es que los asistentes lo experimentaran por sí mismos en las topográficas y ejercicios de orientación en los que participaron, algunos de ellos en ambiente nocturno.

Puesto de observación.También se les dieron las pautas para colocar un puesto de observación en altura, en la copa de un árbol, sólo con la ayuda de una cuerda. «Esto puede montarlo cualquier fusilero del Ejército», aseguraba el sargento Surribas a los alumnos, algunos un tanto incrédulos, mientras trepaba por las ramas.

Puesto de vigilancia oculto

Puesto de vigilancia. Foto: A. Tejedor (DECET)

SUPERVIVENCIA. Los alumnos estuvieron en un vivac de circunstancias montado para un pelotón, en el que se habían levantado dos tipos de refugios, un horno para ahumar la comida, un filtro para decantación de agua y una hoguera, en el centro. «Hay que procurar que el fuego esté siempre encendido y, a la hora de elegir el lugar para montar el vivac, es muy importante hacerlo en las proximidades de una fuente de agua», les indicaba el sargento 1º Mirás, responsable del área de supervivencia.

TIRO. La identificación del enemigo y el control sobre la gente propia no es igual en el bosque que en otros escenarios. Era lo que el teniente Calvo quería que los participantes comprobasen; él era el responsable de las prácticas de tiro. Para ello, les montó un ejercicio de escuadra con fuego real y los alumnos, después de ejecutarlo, no pudieron más que darle la razón.

Ejercicio de supervivencia

Ejercicio de supervivencia. Foto A. Tejedor (DECET)

ATENCIÓN SANITARIATambién se tocó el aspecto sanitario del combate en bosque que, según les mostró el teniente Adarve, tiene sus particularidades. La principal complicación es la evacuación de los heridos y buscar una ruta para las ambulancias. Sobre el tipo de patologías, las más comunes que se producen son «traumatismos por caídas, traumatismos oculares —por las ramas— y picaduras de insectos como garrapatas, avispas o abejas» explicaba el teniente.