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Escudo de la Unidad

Brigada "Galicia" VII

Noticias

lunes 11 de noviembre de 2019

Número:

Relevo de mando de la BRILAT

Momento del Acto de relevo de Mando.

Momento del Acto de relevo de Mando.

Juramento o Promesa del Gral. Cortés.

Juramento o Promesa del Gral. Cortés.

Entrega del guion de la BRILAT al Gral Cortés.

Entrega del guion de la BRILAT al Gral Cortés.

El pasado día 31 de Octubre ha tenido lugar en la Base “General Morillo” la toma de mando del General de Brigada Luis Cortés Delgado como General Jefe de la Brigada “Galicia” VII, acto presidido por el General Jefe de la División Castillejos el Exmo. Sr. D. Fernando García Fernández-Valerio, y contó con la asistencia de numerosas autoridades y militares, familiares y amigos más cercanos del General.

El Acto de juramento o promesa del cargo se realizo en la Sala Histórica de la BRILAT, teniendo lugar a continuación la Parada militar, en la que se leyó la orden del nombramiento y se materializó la entrega del guion de la Unidad.

El primer discurso del General Cortes como Jefe de la BRILAT ha sido el siguiente:

“ Excmo. Sr General Jefe de nuestra División Castillejos, Excmas e ilustrísimas autoridades civiles y militares, Ilmos Sr,s oficiales de la XLIV promoción de la Academia General Militar, Ilmo,s Sr,s Coroneles, Srs Oficiales, Suboficiales y personal de tropa, querida familia y amigos

Buenos días a todos.

Sean mis primeras palabras para decir que es un HONOR y un ORGULLO, el haber sido el designado para mandar la BRILAT. Me considero un privilegiado entre mis compañeros de armas.

Mi agradecimiento a todos los que han apostado por mí para este nuevo cometido; les aseguro que desde el momento en que fui nombrado, ocupa la primera prioridad en mi quehacer profesional y personal. Espero no defraudar a nuestras Fuerzas Armadas, desde Su Majestad El Rey hasta el último soldado, en esta nueva etapa de mi vida militar.

Gracias mi general por presidir este acto; te ruego transmitas mi gratitud a la cadena de mando.

Sumo mi agradecimiento a los presentes, testigos hoy del devenir de la Brigada, que de forma desinteresada os habéis acercado para acompañarnos dejando quehaceres, algunos viajando desde muy lejos, e incluso, haciendo esfuerzos económicos.

Mención especial a mis compañeros de promoción, algunos casi hermanos, a mis compañeros de destino de mi vida militar y a los veteranos aquí presentes. Gracias, gracias de corazón.

La esencia de nuestra profesión está basada en valores, en nobles ideales y en vocación; una vocación que es la única, que exige la entrega de la propia vida. No hay profesión ni vocación que exija esta máxima. Esta esencia se sostiene con las grandes gestas del pasado y con la resiliencia de nuestros fracasos.

Desde el momento de mi designación he encontrado esa esencia en el decálogo del soldado de la BRILAT y en el historial de nuestros Regimientos: el tridente de la Brigada; el Príncipe, el Farnesio y el Isabel La Católica.

Con este bagaje y experiencia de tantísimos años de existencia, casi 500 años somos un referente de adaptabilidad al cambio permanente al mismo ritmo que lo hace la sociedad de la que somos parte indivisible.

Llego a la Brigada consciente de que somos parte de una sociedad compleja, dinámica, ágil, interconectada, volátil, con distancias que se acortan, con un presente quizás un tanto difuso y un futuro incierto y cambiante.

En este marco de realismo asumo el mando de la Brigada, con ilusión y con el firme propósito de seguir sirviendo con la misma entrega que mis antecesores, a los que agradezco su legado con mención especial a los generales Cebrián y Romero, espero alcanzar, por lo menos, los mismos logros que ellos; logros que, sin duda, van muy relacionados, y no serían posible, sin los estrechos lazos establecidos con las instituciones y autoridades que rigen la vida de este precioso rincón de España. Gracias a la ciudad de Pontevedra por su acogida.

En los próximos días continuaré saludando personalmente a estas autoridades a las que agradezco su presencia hoy aquí, para mostrarles mi total disponibilidad y colaboración, y fortalecer, más aún si cabe, las relaciones institucionales.

Dejadme ahora que me dirija a los componentes de la Brigada para ponerme “a su altura en posición”, término militar que indica que me integro en la vida de esta gran unidad con sus mismas vicisitudes, haciendo míos sus anhelos y desafíos. También en breve me presentaré de forma más sosegada y directa a todas y cada una de las unidades.

Os conozco. Mi vida militar me ha llevado a compartir ejercicios y maniobras integrado en esta Brigada, en los ejercicios AZOR en los inicios de la Fuerza de Acción Rápida; también recibiendo unidades de la BRILAT cuando estuve en el Estado Mayor de la BRIPAC; hemos relevado en Kosovo, en Líbano y Afganistán; hemos participado en planeamientos, seminarios y en desfiles.

La imagen que tengo de la BRILAT es de la dureza y abnegación de sus hombres y mujeres, y su magnífica labor siempre callada y humilde en dos palabras ¡soldados ejemplares! Tenéis un gran prestigio ganado por vuestro buen hacer que nunca salió de vuestros labios sino de vuestros hechos. Ahora toca seguir y crecer.

Os adelanto que la Preparación será, como no puede ser de otra manera, nuestro principal objetivo a sabiendas de que toda actividad que realicemos estará enfocada a la preparación y que en los pequeños detalles bien hechos reside la excelencia y la mejora.

El entorno de preparación será los escenarios vislumbrados por el General Jefe del Estado Mayor del Ejército que ya nos jalona un camino con vistas al año 2035. Nuestro Ejército tiene un importante reto y debemos poner nuestro esfuerzo en adoptar y renovar permanentemente las tácticas, técnicas y procedimiento que nos permitan ser los más fuerte y mejores en cualquier misión que se nos encomiende.

Casi concluyo mi alocución nombrado a mi familia, a mis padres y hermanos, de los que he heredado y compartido valores y estilo de vida tras varias generaciones de tradición militar; y a mi mujer, verdadera artificie del sostenimiento de la unidad familiar; y por supuesto a mis hijos, por no tener a un padre tantas veces, ellos serán nuevamente los que disfruten o soporten esta nueva etapa que iniciamos.

Finalizo, ahora sí, pidiendo. No hay militar que no se precie si no pide algo a la superioridad, pido a la patrona de España y de su Infantería que continúe velando por el devenir de nuestra Brigada aquí en el noroeste de España y en nuestros despliegues allende nuestras fronteras, con un recuerdo muy especial a aquellos de la Brigada que nos dejaron en cumplimiento del deber, entregando lo más preciado del ser humano, sus vidas, que recordaremos en el tradicional acto a los caídos que se celebra en nuestras unidades en estas fechas, con nuestro recuerdo especial al General Alonso Miranda, un gran Jefe y mejor persona.

Muchas gracias.”