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Regimiento de Infantería 'Galicia' 64 de Cazadores de Montaña

Regimiento de Infantería 'Galicia' 64 de Cazadores de Montaña

Noticias

martes 6 de mayo de 2014

Número: 021

Patrulla de los Glaciares

Patrulla de los Glaciares

Patrulla de los Glaciares

Patrulla de los Glaciares

Patrulla de los Glaciares

Patrulla de los Glaciares

Patrulla de los Glaciares

Considerada como la prueba más dura del mundo de esquí de travesía por patrullas, la legendaria Patrouille des Glaciers se organiza cada dos años por el Ejército Suizo y tiene su origen en las patrullas de vigilancia que en la 1ª Guerra Mundial realizaban los soldados suizos por las cumbres alpinas. Finalizadas las contiendas mundiales, el recorrido se recuperó hasta convertirse en algo más que una prueba deportiva de carácter cívico-militar. Se trata, como indicó durante el acto de clausura el teniente coronel suizo encargado de la organización, de una "prueba militar, organizada por militares y para militares, en la que se abre la participación a la población civil". Población que se implica voluntariamente, junto al inmenso despliegue del ejército en la organización de este evento. Prueba de ello es la gran cantidad de gente que en el día de la prueba sube con sus esquies de travesía a collados que superan los 3000 m solo para animar y auxiliar con bebida y comida a los participantes.

En esta ocasión y para corresponder con la invitación del Ejército Suizo de participar en la prueba, el RCZM 64 organizó una patrulla integrada por el capitán David Jiménez Blanco, el brigada Ángel Collado Fernández y los sargentos Jose Pablo Palacios Moreno y José Guillermo Español Latorre. Además de estos e integrando una patrulla femenina también participó la teniente Isabel Montañés junto con las integrantes del Equipo Militar de Esquí del Ejército Español.

La prueba consistió en un recorrido de 60 km con esquis, entre las localidades suizas de Zermatt (1.616 m) y Verbier (1.520 m) superando 4000 metros de desnivel positivo y atravesando parajes alpinos tan espectaculares como el Col de la Tete Blanche (3650 m), el Col de Riedmatten (2919 m) o el Col de la Rosablanche (3100 m), lugares por los que patrullaban los soldados alpinos. La patrulla, compuesta por tres hombres, debía ascender y descender encordada al atravesar los glaciares alpinos, en un recorrido que se prolongaba durante la noche y teniendo que soportar temperaturas de hasta 20 grados bajo cero en la zona de la Tete Blanche (3650 m), punto más alto del recorrido. El nivel técnico unido a un gran espíritu de colaboración y compañerismo, una excelente preparación física y una excepcional capacidad de sacrificio se unieron para ayudar a conseguir el objetivo marcado de finalizar esta dura prueba en menos de 14 horas (13 horas 34 minutos).